
El futuro de Antoine Griezmann en el Atlético de Madrid sigue siendo incierto, ya que las negociaciones contractuales entre el jugador y el club se encuentran estancadas. Si bien el delantero francés ha sido una figura clave para el equipo de Diego Simeone, varios factores parecen estar retrasando su decisión de extender su estancia en el Wanda Metropolitano.
1. Consideraciones financieras
Griezmann, de 33 años, se encuentra en la recta final de su carrera, y este podría ser su último contrato importante. Según informes, busca mejores condiciones financieras que reflejen su importancia para el equipo. Sin embargo, el Atlético debe equilibrar su estructura salarial, especialmente con otros jugadores clave que también están a punto de renovar.
2. Garantías de minutos de juego
Con la edad, Griezmann podría desconfiar de una reducción de su rol la próxima temporada. El Atlético ha sido vinculado con refuerzos ofensivos más jóvenes, y el francés podría estar buscando garantías sobre su tiempo de juego antes de comprometerse.
3. Interés de la MLS y proyecto a largo plazo
Griezmann ha sido vinculado con un traspaso a la MLS, y según informes, el Inter de Miami está monitoreando su situación. Un contrato lucrativo en EE. UU. podría ser tentador, especialmente si el Atlético no puede satisfacer sus exigencias. Además, podría estar evaluando si el proyecto deportivo del Atlético se alinea con sus ambiciones para los últimos años de su carrera.
4. Relación con Simeone y la jerarquía del club
Si bien Griezmann comparte un fuerte vínculo con Diego Simeone, las tensiones sobre la duración del contrato o las cláusulas de rescisión podrían estar influyendo en las negociaciones. Las estrictas políticas salariales del Atlético y las disputas pasadas (como su fichaje por el Barcelona en 2019) también podrían influir.
¿Qué sigue?
Con la ventana de fichajes de verano acercándose, la decisión de Griezmann podría depender de si el Atlético cumple con sus exigencias o si una oferta extranjera resulta demasiado buena para rechazarla. Por ahora, la pelota está en la cancha del club, que debe asegurar su estrella o correr el riesgo de perderla en los próximos meses.