April 4, 2025 10:37:08 PM

Con Todd Boehly, el Chelsea ha liderado el mercado de contratos multianuales, pero el Manchester City lo ha superado por poco.

El viernes, el campeón de la Premier League anunció un impresionante contrato de nueve años y medio con Erling Haaland, con un valor de más de 500.000 libras semanales. El propio Chelsea fichó recientemente a Cole Palmer y Enzo Fernández por nueve años, lo que refleja la ambiciosa tendencia reciente del club de comprometer a sus jugadores con contratos de más de seis años.
Aunque atrevida, esta estrategia conlleva riesgos innegables, y la historia está llena de ejemplos aleccionadores, como el de Saúl Ñíguez, exjugador del Chelsea. En 2017, el Atlético de Madrid le otorgó a Saúl un contrato de nueve años, convirtiéndolo en uno de sus jugadores con mayores ingresos.

En aquel momento, parecía una decisión obvia. Saúl, producto de la cantera del Atlético, se había convertido en uno de los centrocampistas más prometedores del fútbol mundial. Asegurar su futuro parecía un hecho. Pero las cosas se complicaron rápidamente.
Su rendimiento comenzó a decaer en 2019, lo que le costó su puesto en la selección española. Si bien inicialmente se mantuvo en el once inicial del Atlético, su rendimiento se volvió cada vez más irregular, obligando a Diego Simeone a dejarlo en el banquillo.

Para 2020, el Atlético se encontró con un jugador en decadencia que aún tenía un lucrativo contrato a largo plazo. Desesperados por una solución, lo cedieron al Chelsea durante la temporada 2021/22, incluyendo una opción de compra. Sin embargo, su paso por Inglaterra fue un desastre.

El debut de Saúl con el Chelsea contra el Aston Villa se convirtió en un desastre que presagió su tórrida etapa en el club. Con apenas 10 partidos en la Premier League, la mayoría como suplente, no fue una sorpresa que el Chelsea decidiera no ficharlo definitivamente. Reflexionando sobre su experiencia en Stamford Bridge, Saúl admitió: “Las cosas no empezaron nada bien. Después de mucho tiempo en casa, cambiarlo todo no fue fácil”.

De vuelta en Madrid con el Atlético, el centrocampista español seguía teniendo dificultades para alcanzar su mejor nivel. A pesar de jugar con regularidad, la influencia de Saúl en la plantilla de Simeone disminuyó. Refiriéndose a una racha de malas actuaciones en marzo de 2024, recurrió a las redes sociales para exponer su mentalidad: “Sinceramente, me cuesta escribir ahora mismo, pero igual que escribo en los buenos momentos, tengo que escribir en los malos.

“Es un momento de mierda para mí a nivel deportivo, y soy consciente de ello. Acepto todas las críticas, no solo por lo de hoy, sino por cómo estoy ahora mismo”. No sé exactamente qué es, pero lo único que me han enseñado es a seguir trabajando, en las buenas y en las malas, hasta que logre cambiar la situación.
El punto de inflexión llegó durante el verano cuando el entrenador Simeone le dijo a Saúl, ahora de 30 años, que no entraba en los planes de futuro del equipo. Con dos años restantes de contrato, el Atlético se esforzó por cederlo al Sevilla para intentar deshacerse de su cuantioso salario.

Pero la cesión al Sevilla no logró cambiar la suerte de Saúl. Solo ha participado en ocho de los 19 partidos de Liga del Sevilla esta temporada, lo que ha dejado al Atlético aún más ansioso por disolver su asociación y liberarse de su cuantioso salario, lo que ha resultado ser una tarea bastante difícil.

La historia de Saúl es un duro recordatorio de que en el fútbol, ​​las apuestas arriesgadas no siempre dan resultados, incluso en situaciones obvias, como la de Haaland.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *